¡Hola a todos mis queridos lectores! Qué alegría tenerlos por aquí, listos para explorar juntos un tema que me apasiona y que, sin duda, nos toca a todos en algún momento: el bienestar en la tercera edad.
Siempre he creído que envejecer no es sinónimo de detenerse, sino de abrir un nuevo capítulo lleno de oportunidades y descubrimientos. Es un error pensar que, al llegar a cierta edad, nuestras opciones de disfrutar y crecer se reducen.
¡Todo lo contrario! En estos años, donde el ritmo de vida puede ser más pausado, tenemos el regalo de dedicarnos a lo que realmente nos hace felices y nos mantiene activos, tanto de cuerpo como de mente.
He notado que en los últimos tiempos hay una maravillosa revalorización de nuestros mayores, entendiendo que su sabiduría y vitalidad son un tesoro. Hoy en día, la tecnología, por ejemplo, está jugando un papel increíble, conectándolos con el mundo, permitiéndoles aprender cosas nuevas y hasta monitorizar su salud de forma más cómoda.
Y no solo la tecnología, sino también las comunidades, que se están volviendo más conscientes de la importancia de ofrecer espacios y actividades pensadas para ellos.
Porque, seamos sinceros, ¿quién no quiere sentirse pleno, con energía y rodeado de cariño, sin importar la edad? A lo largo de mi experiencia conversando con tantos de ustedes y viendo de cerca cómo la vida cambia, he descubierto que mantenernos activos, curiosos y conectados es la clave para una vejez dorada.
No se trata solo de ejercicio físico, que es fundamental para la movilidad y para el ánimo, sino también de estimular la mente, participar en grupos sociales y ¡divertirse a lo grande!
Es por eso que hoy quiero hablarles de esas actividades maravillosas que pueden transformar por completo esta etapa de la vida. Desde paseos al aire libre que nos llenan de oxígeno y alegría, hasta talleres creativos que despiertan talentos ocultos, o esas reuniones con amigos que nos nutren el alma.
Si estás buscando inspiración para ti o para tus seres queridos, o simplemente quieres entender mejor cómo vivir esta fase con plenitud, te aseguro que este artículo te encantará.
¡Vamos a descubrir con exactitud cómo llenar estos años de vitalidad y sonrisas!
El Secreto de la Longevidad Activa: Mueve tu Cuerpo con Alegría

¿Quién dijo que con la edad se acaba el movimiento? ¡Para nada! Mi abuela siempre decía que “cuerpo sano en mente sana”, y la verdad es que tenía toda la razón del mundo.
Mantenernos activos físicamente es una de las mejores inversiones que podemos hacer en nuestra salud y bienestar general. No me refiero a convertirse en un atleta de élite, sino a encontrar esas actividades que nos gusten y nos hagan sentir bien.
He visto de primera mano cómo un simple paseo diario puede cambiar la actitud de una persona, llenándola de energía y una sonrisa en el rostro. La actividad física regular no solo mejora nuestra resistencia cardiopulmonar y la fuerza muscular, sino que también tiene un impacto increíble en nuestra memoria y puede reducir el riesgo de depresión, ansiedad y estrés.
De hecho, el ejercicio regular puede disminuir la probabilidad de desarrollar deterioro cognitivo, mejorar el equilibrio y la coordinación, y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y accidentes cerebrovasculares.
No es un error pensar que el envejecimiento lleva a una menor actividad, sino que es una oportunidad para encontrar el movimiento que nuestro cuerpo necesita y disfruta.
Así que, ¿por qué no dar el primer paso hoy mismo?
Caminar es Vivir
Pasear es una de esas joyas sencillas pero poderosísimas. ¿Quién no disfruta de una buena caminata por el parque o por la orilla del mar? Es una actividad de bajo impacto que beneficia muchísimo a nuestro corazón, fortalece los huesos y nos ayuda a mantener el peso.
Además, es una excusa perfecta para salir de casa, respirar aire fresco y disfrutar de los pequeños detalles de la naturaleza. En muchas ciudades, como Madrid o Valladolid, se organizan “Paseos Saludables” con rutas guiadas y visitas a lugares de interés, ¡una forma estupenda de mantenerse activo y socializar a la vez!
No necesitas equipo especial, solo unas buenas zapatillas y las ganas de explorar el mundo a tu propio ritmo. Personalmente, me encanta escuchar un buen podcast mientras camino; el tiempo vuela y me siento productiva al mismo tiempo.
Bailar para el Alma
Si caminar te parece un poco monótono, ¡prueba a bailar! La danza no es solo ejercicio, es pura alegría y una forma fantástica de liberar tensiones. Ya sea salsa, tango, zumba o simplemente mover el esqueleto en el salón de casa con tu música favorita, bailar mejora la coordinación, el equilibrio y, sobre todo, el estado de ánimo.
He visto a personas que creían tener “dos pies izquierdos” descubrir una pasión por el baile y brillar en la pista. Es una actividad social maravillosa que te permite conectar con otras personas y, lo más importante, ¡divertirte a lo grande!
Despertando la Mente: Estimulación Cognitiva para una Mente Brillante
Así como el cuerpo necesita movimiento, la mente anhela desafíos. Mantener nuestro cerebro activo es crucial para un envejecimiento saludable. No hay nada más gratificante que aprender algo nuevo o resolver un buen rompecabezas.
A lo largo de los años, he comprobado que las personas que se mantienen curiosas y con ganas de aprender, mantienen una chispa especial en sus ojos. Los ejercicios de estimulación cognitiva no son solo para aquellos con problemas de memoria; son para todos, ¡para mantener esa agilidad mental que tanto valoramos!
Y es que la práctica regular de actividades que retan nuestra mente puede fortalecerla, mejorar la atención y la memoria, e incluso aumentar la capacidad de concentración y creatividad.
Me parece increíble cómo algo tan simple como un juego de mesa puede ser tan beneficioso.
Gimnasia Cerebral Diaria
Los juegos de mesa, los crucigramas, las sopas de letras o los sudokus son más que simples pasatiempos; son verdaderos gimnasios para nuestro cerebro.
Me acuerdo de mi tío, que a sus 80 años se aficionó a los acertijos y me sorprendía con su lógica. Estas actividades, además de divertidas, estimulan diferentes áreas cognitivas como la memoria, la atención, el razonamiento y el lenguaje.
Hay incluso aplicaciones que ofrecen ejercicios de memoria gratuitos y personalizados, para que puedas entrenar tu mente desde la comodidad de tu casa o desde tu dispositivo móvil.
¡No hay excusas para no darle un empujón a esas neuronas!
Nunca es Tarde para Aprender
¿Siempre quisiste aprender a tocar un instrumento o a hablar otro idioma? ¡Ahora es el momento! El aprendizaje de nuevas habilidades es un potente estimulante cerebral.
No importa la edad, nuestro cerebro tiene una capacidad asombrosa para adaptarse y crear nuevas conexiones. He conocido a señoras que aprendieron a pintar a los 70 y a señores que se animaron con el inglés para comunicarse con sus nietos que viven fuera.
Además de mantener la mente activa, te abre a nuevas experiencias y círculos sociales. Muchas universidades y centros cívicos ofrecen programas interuniversitarios y talleres para personas mayores, lo que fomenta el aprendizaje continuo y las relaciones interpersonales e intergeneracionales.
Tejiendo Lazos: El Regalo de la Conexión Social
Somos seres sociales por naturaleza, y la conexión con otros es un pilar fundamental de nuestro bienestar emocional. A veces, con la edad, la rutina puede volverse un poco solitaria, pero mi experiencia me ha demostrado que siempre hay formas de mantenernos cerca de quienes queremos y de conocer gente nueva.
De hecho, el aislamiento social puede ser tan perjudicial como el sedentarismo. Creo firmemente que compartir risas, conversaciones y experiencias es una medicina que no tiene precio y que nos llena el alma de una manera única.
Es fundamental para mejorar la autoimagen y la autoestima, y prevenir o mejorar la depresión y la ansiedad.
El Café con Amigos es Sagrado
Es un clásico, ¿verdad? Esa quedada semanal con los amigos para tomar un café, unas tapas o simplemente charlar. Esos momentos son tesoros.
Nos permiten ponernos al día, compartir anécdotas, desahogarnos y sentirnos parte de algo. Si no tienes un grupo establecido, ¿por qué no te animas a unirte a un club de lectura, a un taller o a un grupo de senderismo?
Es una forma fantástica de conocer gente con intereses similares. No te cierres a las nuevas amistades; te aseguro que cada persona que entra en tu vida trae consigo una historia fascinante y una perspectiva única que te enriquecerá.
Voluntariado: Sembrar el Bienestar
Dar a los demás es una de las sensaciones más gratificantes que existen. El voluntariado no solo beneficia a la comunidad, sino que también nos aporta un propósito y un sentido de pertenencia inigualables.
He escuchado historias maravillosas de jubilados que dedican su tiempo a enseñar, a cuidar animales, a ayudar en hospitales o a participar en proyectos sociales en Latinoamérica.
Te mantiene ocupado, te da un nuevo propósito y te ayuda a sentirte realizado. Además, es una excelente manera de conocer gente nueva, interactuar con personas que piensan de forma similar y, ¡quizás, hacer nuevos amigos!
Explorando el Artista Interior: Hobbies y Creatividad sin Límites
Todos llevamos un artista dentro, esperando el momento justo para salir. La jubilación o el tiempo libre extra son la oportunidad perfecta para explorar esas facetas creativas que quizás tuvimos aparcadas por las obligaciones diarias.
¿Pintura, escritura, música, jardinería? Las opciones son infinitas y, lo mejor de todo, es que estas actividades no solo nos entretienen, sino que también estimulan nuestra mente y nos brindan una inmensa satisfacción personal.
He visto a personas encontrar en la pintura una forma de expresar emociones que las palabras no podían describir, o en la jardinería, una conexión profunda con la vida.
Pinceles, Plumas y Acordes: Despertando el Talento Oculto
La pintura y el dibujo son excelentes maneras de expresarse y pueden ser muy terapéuticas. La escritura creativa, por su parte, es fantástica para registrar recuerdos, contar historias o simplemente dejar volar la imaginación.
Y si la música te llama, aprender a tocar un instrumento o unirte a un coro puede ser una experiencia transformadora. Estas actividades estimulan la imaginación, desarrollan el pensamiento espacial y mejoran la coordinación mano-ojo y la motricidad fina.
¡Y la sensación de orgullo cuando terminas una obra o tocas una melodía es indescriptible!
La Magia Verde de la Jardinería
No hay nada como ver crecer algo que has plantado con tus propias manos. La jardinería es mucho más que un hobby; es una conexión directa con la naturaleza, un ejercicio suave y una fuente constante de satisfacción.
No necesitas un gran jardín; una maceta en el balcón o un pequeño huerto urbano pueden ser suficientes para disfrutar de sus beneficios. Además de ser una actividad relajante, te mantiene activo, mejora la destreza y te permite disfrutar de productos frescos cosechados por ti mismo.
| Actividad Creativa | Beneficios Clave | Materiales/Requisitos | Nivel de Dificultad Estimado |
|---|---|---|---|
| Pintura y Dibujo | Expresión emocional, mejora motricidad fina, relajación, estimula la imaginación. | Pinturas (óleo, acrílicos, acuarelas), pinceles, lienzos/papel, lápices. | Bajo a Medio (depende de la técnica) |
| Escritura Creativa | Estimulación cognitiva, memoria, expresión de ideas, desarrollo del lenguaje. | Cuaderno, bolígrafo, ordenador. | Bajo |
| Música (instrumento o canto) | Mejora la coordinación, memoria, reduce el estrés, conexión social (coros). | Instrumento musical, partituras, profesor (opcional). | Medio a Alto (requiere práctica) |
| Jardinería | Actividad física suave, conexión con la naturaleza, reduce el estrés, satisfacción personal. | Semillas, macetas, tierra, herramientas de jardinería. | Bajo |
| Manualidades | Destreza manual, creatividad, paciencia, concentración. | Depende del tipo (tejer, cerámica, papiroflexia, etc.). | Bajo a Medio |
El Bálsamo de la Naturaleza: Respirando Vida al Aire Libre

Hay algo mágico en estar al aire libre, ¿verdad? El sol en la piel, el canto de los pájaros, el olor a tierra mojada… la naturaleza tiene un poder sanador increíble que, a veces, olvidamos aprovechar.
No hace falta irse a la montaña; un parque cercano o un jardín pueden ser suficientes para reconectar con ese bálsamo natural que tanto necesitamos. Yo siempre digo que un buen paseo bajo el sol es la mejor vitamina D y el mejor antidepresivo que existe.
Salir a la calle no solo es bueno para el cuerpo, sino también para el alma.
Paseos por el Parque o la Playa: Terapia Natural
Un paseo tranquilo por el parque, observando las hojas de los árboles, o por la playa, escuchando las olas, es una terapia gratuita y maravillosa. Te ayuda a despejar la mente, reduce el estrés y te llena de energía.
Además, la exposición al sol (con moderación, por supuesto) es esencial para la producción de vitamina D, tan importante para la salud de nuestros huesos.
En muchas comunidades, como la de Madrid, se promueven rutas culturales y paseos saludables que son perfectos para disfrutar de la naturaleza y el patrimonio local.
Cultivar un Pedacito de Tierra: El Huerto en Casa
Si tienes la oportunidad, anímate a tener un pequeño huerto. No importa si es en el balcón, en un patio o en un pequeño terreno. Cultivar tus propias verduras, hierbas aromáticas o flores es una experiencia increíblemente gratificante.
No solo te proporciona productos frescos y deliciosos, sino que el contacto con la tierra y el proceso de ver crecer las plantas es profundamente relajante y te mantiene en movimiento.
Es una forma de conectar con los ciclos de la vida y de disfrutar de los frutos de tu esfuerzo.
La Tecnología como Aliada: Conectando y Facilitando la Vida
Sé que a veces la tecnología puede parecer un mundo complicado, ¡pero créanme que es una herramienta maravillosa que puede simplificarles la vida y mantenerlos conectados como nunca antes!
He visto a muchísimas personas, incluyendo a mi propia tía, que al principio se resistían, pero una vez que le cogieron el truco, no pueden vivir sin sus videollamadas con los nietos o sus aplicaciones para la salud.
La clave está en no tenerle miedo y dejarse guiar. De hecho, la tecnología está jugando un papel increíble para conectar a los mayores con el mundo, permitiéndoles aprender cosas nuevas y monitorizar su salud de forma más cómoda.
Navegando el Mundo Digital sin Miedo
Los smartphones y las tablets son mucho más que teléfonos; son ventanas al mundo. Con ellos, puedes hacer videollamadas con tus seres queridos, leer las noticias, ver tus series favoritas o incluso aprender un idioma.
Al principio puede parecer un lío, con tantos botones y opciones, pero hay aplicaciones diseñadas específicamente para simplificar la interfaz de los teléfonos, haciendo los iconos y las letras más grandes y fáciles de usar.
¡Mi experiencia me dice que con un poco de paciencia y alguien que te enseñe los primeros pasos, te sorprenderás de lo rápido que le agarras el gusto!
Apps para el Bienestar: Tu Compañero de Salud y Entretenimiento
Hoy en día, existen aplicaciones para casi todo. Desde apps que te recuerdan cuándo tomar tus medicamentos, como Medisafe, hasta podómetros que cuentan tus pasos diarios para mantenerte activo, como Pacer.
También hay apps para ejercitar la mente, como Fit Brains Trainer, o para acceder a cursos en línea y mantenerte informado. Estas herramientas digitales aportan mayor autonomía, mejoran la autoestima y la seguridad, y enriquecen las relaciones personales.
¡Es como tener un asistente personal en tu bolsillo!
Cuidando el Templo del Alma: Mindfulness y Bienestar Emocional
En medio del ajetreo de la vida, es tan importante recordar que también necesitamos cuidar nuestra paz interior. El bienestar emocional es tan crucial como la salud física, y hay prácticas maravillosas que nos ayudan a encontrar esa calma y equilibrio que tanto anhelamos.
Personalmente, he descubierto que tomarme unos minutos al día para mí misma, para respirar y simplemente “ser”, marca una gran diferencia en cómo enfrento el resto del día.
El mindfulness, o atención plena, se ha convertido en una herramienta invaluable para muchos.
Meditación y Paz Interior: Un Respiro para el Alma
La meditación y el mindfulness son prácticas milenarias que nos enseñan a vivir el presente. No se trata de “poner la mente en blanco”, sino de observar nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos.
He visto cómo estas técnicas ayudan a reducir el estrés y la ansiedad, mejoran el estado de ánimo y pueden disminuir los síntomas de depresión. Además, el mindfulness puede mejorar la calidad del sueño y fomentar hábitos de vida más saludables.
Hay meditaciones guiadas muy sencillas que puedes probar en casa, y te aseguro que, con un poco de práctica, notarás una gran diferencia en tu bienestar general.
El Poder de la Gratitud: Contando Bendiciones
Una práctica sencilla pero profundamente transformadora es la gratitud. Tomarse un momento cada día para pensar en tres cosas por las que te sientes agradecido puede cambiar tu perspectiva por completo.
Puede ser algo grande o pequeño: el sol que entra por la ventana, una llamada de un ser querido, una buena taza de café. Esta práctica fomenta una actitud positiva, mejora el ánimo y nos ayuda a apreciar más lo que tenemos.
He notado en mi propia vida, y en la de muchos de mis lectores, que enfocar la atención en lo positivo atrae más cosas buenas.
Para Concluir
¡Y con esto llegamos al final de nuestro viaje de hoy, mis queridos lectores! Espero de corazón que estas ideas y consejos les hayan resonado tanto como a mí. Envejecer es una etapa de la vida que, lejos de ser un final, representa una hermosa oportunidad para reinventarnos, aprender y disfrutar plenamente. La clave, como hemos visto, reside en mantenernos activos en todos los sentidos: cuerpo, mente y alma. Desde mis propias vivencias y las de tantas personas inspiradoras que he conocido, puedo asegurarles que la vitalidad no tiene fecha de caducidad. Es una decisión diaria, una actitud ante la vida que nos impulsa a seguir explorando, conectando y sonriendo. Así que, anímense a incorporar estas prácticas en su día a día y a contagiar esa energía a quienes los rodean. ¡Juntos podemos construir una vejez llena de momentos dorados!
Información Útil que Deberías Saber
1. Explora tu entorno: Sal a caminar por tu barrio, descubre parques cercanos o anímate a visitar alguna plaza histórica. En España, cada ciudad y pueblo tiene rincones con encanto que esperan ser explorados. No necesitas ir lejos para encontrar belleza y ejercicio.
2. Aprovecha la tecnología para conectar: Si tus hijos o nietos viven lejos, las videollamadas son una bendición. Aplicaciones como WhatsApp o Zoom son muy fáciles de usar y te permiten ver y hablar con tus seres queridos como si estuvieran a tu lado. ¡No hay excusa para no estar al día con la familia!
3. Descubre los centros de mayores: En casi todas las localidades españolas existen centros de mayores que ofrecen una gran variedad de actividades gratuitas o a muy bajo costo. Desde clases de baile y gimnasia hasta talleres de informática o manualidades, son un punto de encuentro fantástico para socializar y aprender cosas nuevas.
4. Alimentación mediterránea es clave: Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, aceite de oliva y pescado, es fundamental para mantener la energía y la salud. ¡Y no te olvides de disfrutar de una buena copa de vino tinto con moderación, como es tradición en nuestra cultura!
5. Revisa tus seguros y planes: Es un buen momento para asegurarse de que tienes cubiertas tus necesidades de salud y bienestar a largo plazo. Una consulta con un asesor sobre opciones de seguros de salud o planes de pensiones puede darte tranquilidad para el futuro.
Puntos Clave a Recordar
La plenitud en la tercera edad se construye día a día con actividad física adaptada, estimulación mental constante, una rica vida social y el cultivo de pasiones. La tecnología es una gran aliada para conectar y facilitar la vida, mientras que el cuidado emocional, a través de la gratitud y la atención plena, es el bálsamo para el alma. Envejecer activamente es una elección que nos permite disfrutar cada momento con alegría y sabiduría, haciendo de esta etapa una de las más gratificantes de la vida.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ersonalmente, descubrí el tai chi hace unos años y me ha sorprendido la calma que me aporta y cómo ha mejorado mi postura. ¡Parece magia!Y no olvidemos el agua, ¡qué bendición! La natación o el aquagym son fantásticos porque protegen nuestras articulaciones mientras fortalecemos todo el cuerpo. Si tienes acceso a una piscina, ¡no lo dudes! Y para la fuerza, que es crucial para la autonomía, no hace falta levantar grandes pesos. Unas mancuernas ligeras o incluso unas bandas elásticas hacen un trabajo excelente. Hay muchos ejercicios sencillos que puedes hacer en casa, ¡yo los llamo mis “mini-rutinas” y me mantienen en forma!
R: ecuerda, el objetivo es sentirte fuerte, con energía para tus actividades diarias y, sobre todo, disfrutar cada paso. Q2: Más allá del cuerpo, ¿cómo podemos mantener nuestra mente siempre joven y activa?
A2: ¡Ah, la mente! Nuestro tesoro más preciado, ¿verdad? Y te lo digo de corazón, mantenerla activa es tan emocionante como ir de viaje.
Mucha gente cree que, al hacernos mayores, el aprendizaje se detiene, ¡y eso es un error garrafal! Nuestra mente es como un músculo, y si no la ejercitamos, se atrofia.
Una de las cosas que más disfruto y que recomiendo con los ojos cerrados es ¡aprender algo nuevo! ¿Siempre quisiste pintar? ¿O tocar la guitarra?
¿Quizás un idioma? ¡Este es tu momento! El proceso de aprender estimula un montón de conexiones en el cerebro, es como encender lucecitas nuevas por todas partes.
Yo me apunté a un taller de escritura creativa y ha sido una revelación; no solo ejercito la mente, sino que también expreso emociones y conozco gente con intereses similares.
Los juegos de mesa, los crucigramas, los sudokus, ¡esos son nuestros grandes aliados! No solo nos divierten, sino que nos obligan a pensar, a recordar, a resolver problemas.
Me ha pasado de estar horas con un buen sudoku y al terminar sentir una satisfacción enorme, ¡como si hubiera ganado una medalla! Y ni hablar de leer.
La lectura es un viaje sin salir de casa, amplía nuestro vocabulario, mejora la concentración y nos permite explorar mundos enteros. También es fantástico participar en debates, conversaciones, o incluso unirte a un club de lectura.
Compartir ideas y puntos de vista diferentes mantiene la mente despierta y curiosa. ¡Y no subestimes el poder de recordar! Contar historias de tu vida, rememorar anécdotas con tus seres queridos, todo eso ejercita la memoria de una forma muy bonita y significativa.
La clave es la curiosidad; no dejar de preguntarse cosas, de investigar, de buscar respuestas. ¡Es como tener una fuente de juventud mental siempre a mano!
Q3: A veces, uno se siente un poco solo… ¿Qué podemos hacer para seguir conectados, conocer gente nueva y disfrutar de la compañía? A3: ¡Uf, la soledad!
Ese es un tema que, te confieso, me preocupa mucho y he visto de cerca cómo afecta. Créeme, no hay nada más reconfortante que sentirte parte de algo, rodeado de cariño y buenas conversaciones.
La socialización no es un lujo, ¡es una necesidad vital a cualquier edad, y especialmente ahora! He notado que muchas veces, al jubilarnos o si nuestros hijos ya no viven cerca, la rutina cambia y nos cuesta retomar esas conexiones.
Pero te aseguro que hay un mundo de posibilidades esperando. Una de las mejores ideas es apuntarse a actividades grupales. ¿Hay un centro de mayores cerca?
¡Investiga! Ofrecen desde clases de baile, que son pura energía y risas, hasta talleres de manualidades o canto. Ahí es donde se forjan amistades increíbles, porque te encuentras con gente que comparte tus mismos intereses.
¡Yo conocí a mis mejores amigas de ahora en un taller de cerámica! Los viajes organizados para la tercera edad, como los que se ofrecen aquí en España con el Imserso, son otra maravilla.
No solo conoces lugares preciosos, sino que convives con personas en tu misma situación, compartiendo experiencias, risas y creando recuerdos inolvidables.
He escuchado historias de amores y amistades que florecen en esos viajes, ¡es precioso! También es vital mantener el contacto con la familia y los amigos de siempre.
Una llamada, una videollamada si viven lejos, una visita inesperada para tomar un café… Esos pequeños gestos nutren el alma. Si te animas con la tecnología, hay grupos de WhatsApp o redes sociales donde puedes chatear y sentirte cerca de los tuyos.
Y no te olvides de la comunidad: ¿hay alguna asociación de vecinos, un grupo de voluntariado? Colaborar y ayudar a otros nos hace sentir útiles, valorados, y nos conecta de una forma muy profunda.
Recuerda, la conexión humana es un bálsamo para el corazón y la mente. No te aisles, busca esos espacios, esas personas que te hagan sentir vivo y querido.
¡La vida es mucho más bonita cuando la compartimos!






